Entrenar la cabeza, no solo las piernas

El ciclismo es un deporte duro, un deporte que te enamora a pesar de su exigencia y que cada vez más gente lo practica. Los métodos de entrenamiento y las competiciones han ido evolucionando con los años y aunque siempre han jugado un papel importante, cada vez se le da más importancia a “la psicología del ciclista”.

Hay estudios que aseguran que al menos el 20% del rendimiento deportivo depende directamente de factores psicológicos. Por eso en estos tips vamos a ver puntos importantes que afectan al rendimiento del ciclista y les daremos algún consejo para que nuestra mente se convierta nuestro principal aliado.

FIJA TU OBJETIVO :LA MOTIVACIÓN

En una ocasión tuve la suerte de asistir a una charla del exciclista Enrique Aja, nos preguntó uno por uno a los asistentes cual era nuestro objetivo del año, ninguno de los que estábamos allí fuimos concretos, él nos explicó que la clave del éxito es tener claro un objetivo. Aquel día entendí que cuando te fijas un objetivo es más fácil llegar a conseguirlo. Cuando tienes un objetivo tienes una motivación y es el punto de salida de cualquier reto. Los objetivos pueden ser a corto plazo, como hacer un entrenamiento, mejorar un tiempo, subir un puerto o a largo plazo como completar una marcha, una carrera en concreto etc.

CONTROLA TUS PENSAMIENTOS

Cuando sometemos al cuerpo a un esfuerzo las emociones se intensifican. El ciclismo es un deporte en el que se “sufre” y a menudo nos encontramos con malos momentos de fatiga, cansancio o incluso aburrimiento en los que llegamos a pensar: “ya no puedo más”. Lo fácil ahí es abandonar o echar el pie a tierra, tenemos que aprender a identificar estos malos momentos y luchar contra ellos, un buen recuerdo, una persona, o una simple frase como por ejemplo “el sufrimiento es pasajero y la gloria eterna” son herramientas que nos puedes ayudar a superar ese mal momento que puede llegar a ser decisivo.

CONFÍA EN TI MISMO :SÉ OPTIMISTA

Empieza por creértelo, si tú mismo no crees que puedes conseguir algo, jamás lo conseguirás. Hay que ser realista y fijarse metas que podamos alcanzar, pero siempre tenemos que tener plena confianza a la hora de llevarlas a cabo sobre la bicicleta. La familia, amigos y las personas cercanas cumplen un papel importante en este aspecto. Si tu círculo de personas es un núcleo que te hace ser optimista y te da confianza será un apoyo importante que se verá reforzado positivamente.

CORRE CON LA CABEZA

Dicen que no siempre gana el más fuerte si no el que mejor juega sus cartas. Mantener la tranquilidad y analizar bien las situaciones es sin duda la mejor arma. A menudo vemos en las carreras que el primer “ataque” es el bueno o que una simple “arrancada” hace que los otros rivales se lo piensen dos veces antes de atacar. En pleno ejercicio es difícil estar tranquilo y pararse a pensar, pero es algo que se puede poner en práctica.

Al igual que hay muchos factores psicológicos que afectan al rendimiento del ciclista está demostrado que las personas que andan en bicicleta regularmente sufren menos enfermedades psicológicas y depresiones. Dicen que los ciclistas “son duros de cabeza” y es que está demostrado que el ciclismo aumenta la sensación de bienestar disminuye el estrés mental, la agresividad, la ira, la ansiedad, la angustia y reduce la sensación de fatiga.