Tocar el cielo con el manubrio

Nicolás Aquistapace y Pablo Richard. Tienen 48 años, Ingeniero en Computación el primero, Médico Anestesiólogo el segundo. Totalmente trastornados los dos.

Cape Epic

Pero los entendemos. Hasta nos da un poquito de sana envidia. Están inscriptos y en pleno entrenamiento para la “Cape Epic”, digamos que es casi casi, como tocar el cielo con el manubrio de la bici.

Descartado que tengas la posibilidad económica, se encuentra el grado de locura que tengas en la cabeza y luego el estado físico-mental al cuál tenés que llegar para participar en la “Cape”. En ese momento preparatorio se encuentran Pablo y Nicolás.

Se trata de una carrera por etapas y por equipo de dos personas. Se realiza en Sudáfrica, cuenta con el aval de la UCI, generalmente cubre algo más de 700km y consta de 8 etapas (que se desarrollan en 8 días consecutivos).

Desde el 2004 sus organizadores varían recorridos y dificultades, pero la esencia es la misma. Es la carrera más importante y dura del mountain bike del mundo. No cualquiera se inscribe. Los interesados deben de participar de un sorteo para ganar la posibilidad de poder inscribirse. Sus participantes llaman a esta competencia el “Tour de Francia del ciclismo de Montaña”, descrito así por primera vez por Bart Brentiens.

Pablo y Nico

Pablo y Nicolás pueden pensar en esta carrera gracias a su paso por varios triatlones de largas distancias (Ironman, 3,9 km de natación, 180 de bici, 42 de trote). Pueden que estén un poquito locos, pero saben lo que hacen y tienen experiencia arriba de la bici. La tarjeta de presentación de Pablo fue su cardio con 156 km marcados “vengo de entrenar”-apenas agitado nos dice mostrando agrandadito su reloj.

Como a muchos de los bikers nos pasa, las locas ideas se nos cruzan con un video en la compu y luego las masticamos cuando vamos pedaleando, algunas se desechan en alguna subida complicada y otras comienzan a carcomer el cerebro.

Justamente algo de eso pasó con Pablo que de tanto video le pico el bichito de la “Cape” y simplemente “se transformó en uno de esos objetivos de vida , a correr. Una mañana después de nadar les mostré el video a mis compañeros de triatlón, me sacaron corriendo…jaja pero soy insistidor”- admite Pablo Richard.

En ese momento empezó la verdadera historia, de una carrera que solo teníamos uno que otro video. El año pasado corría un amigo de San Luis con el hermano, que también corrían ironmans como nosotros. El tema es que solo duraron un día, uno de ellos fue internado y no pudieron terminar la carrera, ni siquiera la etapa”.

Indumentaria para la «Cape»

Pablo está a más de la mitad de camino. Con el sorteo favorable que les permitió a él y Nico la inscripción, luego el ticket de U$S5000, hoy están confeccionando su propia ropa con la bandera argentina ensanchada en el pecho, estudios médicos de rigor, bicis ok con sus respectivas adaptaciones, pasajes en el bolsillo, entrenamientos a full y según ellos “pedaleando hoy distancias realmente impensadas para nosotros”.

¿Qué expectativas tienen?

«No somos profesionales ni mucho menos, solo nos gusta los desafíos y experiencias q nos brindan estas carreras. Esperamos tener una buena experiencia (para nosotros es ser finisher) y disfrutar del evento«.

¿Con que bicis competirán?

«Corremos con unas Specialized Epic World Cup carbono. Hemos modificado el cambio de central de 30 a 32/34 x 12, adaptamos un poco las ruedas a las dificultades del terreno«.

Ahí los tienen dos tipos audaces, atrevidos, aferrados a una idea que comenzó como “la más loca” pero están con un pie en el avión y otro en el pedal. Serán nada menos que dos mendocinos participando en la Cape EPIC (ver video). ¡Mucha merde bikers!